|
|
Entre
los milagros que se le atribuyen a la Virgen de
Misericordia figura el siguiente: En el año
1.695, "un niño de Ablitas salió
un día al anochecer con varios vecinos,
que iban a recibir la procesión de dos
cofrades que regresaba del Santuario, se perdió,
y aunque los padres y algunos amigos de éstos
lo buscaron durante toda la noche, no dieron con
él. Al día siguiente unos cazadores
lo vieron sentado sobre una peña, y si
bien el niño no supo decirles de qué
familia y pueblo era, encontrándose próximos
a Ablitas lo llevaron allá, siendo reconocidos
por los vecinos, que lo presentaron a sus desconsolados
padres. Interrogado por ellos dijo, que, cansado
de andar, se le presentó una señora
muy hermosa, que llevaba en brazos un niño,
y le encargó que esperase sentado, que
ya irían a buscarle unos señores
que lo volverían a casa. Mostráronle
los padres varias imágenes de la Virgen
en distintas iglesias, hasta que al entrar en
el Santuario y hacerle mirar el altar mayor, exclamó
con alegría infantil: "ésa
es la Señora que se me presentó
el día que me perdí".
|
|