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Con
esto se refería a que no se habían contabilizado
debidamente en el libro de la cofradía, los "cargos"
y "descargos" anuales.
Se
debía contabilizar el importe que suponía la
entrada de nuevos cofrades, lo recogido en las "cajetas"
el día de la fiesta y cuantos donativos recibiesen.
El dinero lo guardaba el Vicario.
Se
logra normalizar la situación el año 1.841.
Se "dio cuenta con recibos justificativos, y a satisfacción
de los cofrades de haber satisfecho el coste de pintar, dorar
y componer el Santo Cristo, altar y Retablo de la capilla".
En
la visita hecha por el Sr. Obispo el año 1.843, hace
referencia "al abandono en que el difunto cura, y los
cofrades habían tenido" y manifiesta y ensalza
el "celo que tienen los actuales hermanos".
Como
fechas más significativas del periodo a que nos referimos,
citamos:
*
El año 1.791 se hicieron por sorteo los nombramientos
del Prior, Gobernador y Llevador del Santísimo Cristo
que "es costumbre hacer en este día el nombramiento
de cargos". Los mayordomos tenían que servir a
la Santa Capilla. Este mismo año en la visita del Sr.
Obispo de Tudela, D. Francisco Ramón, entre otros consejos
indicó se guardaran entre otras estas providencias:
*
Que siendo el fin de estas cofradías el bien espiritual
de sus almas, "no se hagan gravosas con contribuciones''
y "que las que se hayan de hacer sean muy moderadas y
solamente las precisas a mantener el divino culto", "prohibiendo
absolutamente todo género de comida, o convite, que
se haya acostumbrado hacer, o por el mayordomo o a propias
expensas de la cofradía".
*
"Ordenamos y mandamos, que en cada año se formen
cuentas, con "cargo" y "data", as' de
los efectos que pertenezcan y entren en la cofradía,
como de la inversión, y gastos que se empleen".
*
" En el caso de que los cofrades quieran moderar, añadir,
o quitar algo de las constituciones antiguas, o hacerlas de
nuevo, nos presenten las antiguas en el Libro, que se hallan,
porque Nos, con el amor Paternal, que les tenemos, y el celo
de mejorar una causa tan piadosa, pondremos por nuestra parte
mayor atención y autoridad por el bien de sus almas;
y mandamos al Vicario de esta Parroquia que con la mayor actividad
promueva en cuanto esté de su parte, mejore esta cofradía
y los fines de esta institución y que juntos los hermanos,
le haga saber este auto, certificando a su continuación
haberlo cumplido".
*
En 1.795, en la visita del Obispo de Tudela D. Francisco Ramón,
manifiesta que se han desatendido los mandatos de su anterior
visita referentes a la formalización en los nombramientos,
y en la "dación de cuentas con más formalidad,
distinción y limpieza que le encargamos particularmente
al Vicario de la Parroquia".
*
En 1.798 se nombró un hermano para que pida en todos
los días de fiesta con la cajeta.
*
En 1.799 se nombra a tres colectores, para pedir con la cajeta.
El Prior tendrá la llave de ella. El Prior tendrá
la obligación de avisar a los cuatro hermanos Llevadores
de los difuntos, que eran los más modernos.
*
En 1808, se obliga a pedir con la cajeta a los mayordomos.
*
El 27 de abril del año 1.820, en la visita hecha por
el Obispo de Tudela, pone de manifiesto nuevamente el abandono
administrativo que lleva la cofradía desde 1802, "sin
haber puesto en el libro de cuentas ni entras ni sacas".
Ordenó que se pusiesen las cuentas formales de esos
años, y en adelante se pongan cada año con la
mayor claridad firmando el Vicario y El Prior. Que se ponga
una lista de todos los hermanos que existen y se actualicen
cada año. Ordenó al Vicario que no permita trasgresión
y que le dé cuenta al Obispo o al Tribunal si observa
alguna.
*
El 28 de mayo del mismo año 1.820, el Vicario informó
a los hermanos de la visita del señor Obispo y los
que desempeñaron los cargos "creen no haber faltado
si no es en alguna formalidad, y han cumplido sus obligaciones
y cargas, tanto en funciones como en aseo, limpieza y cuidado
de la capilla". En cuanto a las cuentas anuales, manifiestan
que la cofradía no tenía fondo alguno y solamente
contaban con lo recaudado por las entradas anuales de los
cofrades que ingresaban; y se había acordado que las
cobrase el Sr. Vicario y que pagase al Cabildo 24 reales,
y si algo sobraba se emplease en misas para los hermanos difuntos.
"De todo lo cual se hizo este auto, que no firmaron los
cofrades por no saber y lo hice yo, el Vicario" Antonio
Calabia.
A
continuación se hicieron los "cargos" y "descargos"
de estos años y lo aprueban el Vicario, Prior, Gobernador
y Mayordomos.
*
En su Visita de 30 de junio, el Sr. Obispo manifiesta que
no se ha cumplido con ningún mandato suyo, que están
las cuentas de 1803 hasta 1.825, pero informarles e inexactas.
Manifiesta que tal abandono pedía "se procediese
con todo rigor" especialmente contra el Vicario "por
haberlo permitido o no haber dado parte a Nos o a nuestro
Tribunales. Se le advierte que no se ha puesto en ninguna
cuenta cargo alguno de la cajeta, que antes siempre se ponía
y era bastante; que algunos hermanos no han pagado lo que
debían al entrar cofrades y que con este dinero se
podría socorrer a los cofrades enfermos como era costumbre
Les da el plazo de cuatro meses para que se cumpla y que el
Vicario dé las cuentas de esos años, bajo pena
de veinte ducados.
Ordenó
también el señor obispo que cesará la
costumbre de tener en la casa de los enfermos viaticados,
el Niño Jesús, "porque puede haber mil
irreverencias y se hacen unos gastos que no pueden llevar
algunos". También mandó foliar el libro
de la cofradía, que el Vicario leyese a los cofrades
algunos capítulos de la visita del año 1.791,
y que esta providencia se notificase por uno de sus notarios
al Vicario, Prior, Gobernador y Mayordomos.
*
El 8 de septiembre de 1.826, se reunieron el Vicario, los
cofrades y Sr. Notario, D. Ramón Miranda, quien les
comunicó lo manifestado en su visita por el Sr. Obispo.
Lo firmaron varios, en prueba de darse por enterados.
*
En 1.826, era costumbre el sortear los cargos de Prior, Gobernador
y Llevador del Cristo entre los que ya habían servido
de mayordomos.
*
El 28 de agosto de 1.831, el Vicario D. Antonio Calabia certifica
que no ha tenido ni tiene más fondos ni rentas que
los que producen las entradas de los hermanos y lo que se
recogía con la cajeta, cuya recolección se suspendió
el año 1.803, y no la han reanudado hasta ahora. Por
las entradas solo se han recaudado desde 1.826, cuarenta y
nueve reales, que le quedaron cuarenta y uno y que los ha
empleado en decir misas. "Certifico que a excepción
de la cajeta, y el cobro de las entradas de los hermanos,
todo lo demás está al corriente y puesto en
ejecución".
*
El 28 de agosto de 1.831, en su visita nuevamente manifiesta
el señor Obispo que no se ha cumplido lo ordenado y
ante tal abandono de la Cofradía, manda "bajo
Santa obediencia": a) * Darles un plazo de dos meses
para que lo cobren y entregan. b) * Que vuelvan a pedir con
la cajeta como lo hacían antes y que vayan pagando
por las misas rezadas que faltan para los hermanos difuntos.
c) *Que se señale y apunte lo que se saca cada año
al nombrar nuevos cargos y en los ocho días siguientes
se presente el libro al Obispo bajo pena de 10 ducados. Y
que reintegre a la cofradía el Vicario 4 reales que
dice pagó al Notario para el día de la notificación
de auto, por ser él quien motivó esa diligencia
con su desobediencia.
El
4 de septiembre de ese mismo año, se reunieron los
cofrades en la sacristía y el notario les dio a conocer
el precedente auto del Obispo. También pasó
el
Notario a la casa del Presbítero D. Antonio Calabia,
Vicario Perpetuo de la Cofradía, por estar delicado
de salud, para notificarle el auto de su Ilustrísima
el 28 de agosto último. Firmó y se dio por enterado.
*
El año 1.840, aparece como presbítero, y Vicario
Ecónomo de Ablitas, D. Manuel Luzón que manifiesta
haber cobrado los años 1.838, 1.839 y 1.840; así
como las misas celebradas por los cofrades difuntos.
*
El año 1.841, continúa como vicario D. Manuel
Luzón y aparecen ya las cuentas con indicación
de lo recogido por la cajeta, que ascendió este año
a 263 reates fuertes y 25 maravedíes. Este año
se normalizó el funcionamiento contable de la cofradía,
dándose cuentas de los fondos recaudados y de los gastos
con facturas justificantes " a satisfacción de
los cofrades". Se pintó, doró y compuso
el Santo Cristo, Altar y retablo de la Capilla.
*
El 27 de abril de 1.843, en Tudela, el limo. Sr. Don Ramón
Maria Azpeitia Sáez de Santa Maria, vio el libro de
la cofradía, y hace referencia al "abandono en
que el difunto cura" D. Antonio Calabla, y otros cofrades
han tenido en la cofradía. Pero al mismo tiempo manifiesta
el celo que tienen los actuales hermanos . Manda, entre otras
cosas:
*
Se celebren las misas atrasadas por los difuntos.
*
Lo sobrante se invierta en socorrer a los hermanos enfermos
que verdaderamente lo necesiten, como se practicaban antiguamente.
*
Que la Hermandad nombre Depositario garante, y pague las misas.
* Que se expresen todas las partidas y cuentas.
*
Que se escriban en el libro el inventario de ornamentos, ropas,
muebles y que se entreguen a los nuevos cargos con nombres
y apellidos.
*
Que se haga una lista con los hermanos que deben.
*
Que se practiquen diligencias para cobrar de la herencia del
difunto Vicario, lo que examinado el libro, resulte estar
debiendo; o se ponga nota de que no se puede cobrar, si así
fuere. * Que se copie en este libro la Bula de indulgencias
del ilustrísimo Padre Clemente Xl11, a esta Cofradía
del Dulcísimo Nombre de Jesús, "a fin de
conservar su memoria, si se perdiera el original". En
la actualidad no se cabe su paradero, pero si está
escrita en el libro.
* En 1.843, el 1 Q de julio, aparece la siguiente nota: "Nada
se puede cobrar de la herencia del difunto Vicario Calabia,
por hallarse cuanto a éste pertenecía, en poder
de Juez, ante quien se hizo el concurso de acreedores a su
tiempo y no haber ya al presente lugar de reclamación".
*
Se determinó que fueran cuatro los Mayordomos que servirían
cada año en lugar de tres, que era la costumbre. Las
procesiones en las que salga Ntra. Sra. de la Soledad, los
mayordomos del año anterior, o quienes estos designen,
serán los que la sacarán. En las Festividades
de Circuncisión y última Dominica de mayo, han
de poner, entre los cuatro mayordomos, dieciocho velas a las
horas de los oficios, y fuera de ellos ocho.
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